Del 21 de marzo al 29 de mayo, 2026
Primera exposición individual de Markus Oehlen en la planta baja de la Galería Pelaires.
Palimpsestos de la percepción
por Christoph Steinmeyer
La pintura no comienza con imagen, sino con movimiento. Con líneas que se encuentran. Con colores que se posan. Con huellas que permanecen.
En las nuevas obras de Markus Oehlen surgen espacios pictóricos que no se revelan de inmediato, sino sólo en el transcurso de la mirada: capa tras capa, signo tras signo.
El pintor alemán Markus Oehlen (Krefeld, 1956) pertenece a aquella generación de artistas que, a comienzos de los años ochenta, en el entorno de los llamados "Junge Wild" (Nuevos Salvajes), establecieron una pintura renovada y subjetiva, claramente orientada contra el minimalismo y el arte conceptual.
Sin embargo, mientras muchas posiciones de aquel movimiento permanecieron estrechamente ligadas al momento histórico de esos años, la obra de Oehlen se ha mantenido durante décadas en constante transformación. Su pintura aparece menos como un programa estilístico fijo que como un proceso continuo: un flujo de imágenes en el que formas, líneas, signos y colores se reorganizan una y otra vez.
Esta movilidad constituye una de las características fundamentales de su obra. Las imágenes de Oehlen no surgen de una fórmula pictórica previamente establecida, sino de un procedimiento abierto de superposición, estratificación y desplazamientos sutiles.
La pintura sigue siendo siempre punto de partida y destino a la vez. A ella dedica su confianza inquebrantable. Desde hace más de cinco décadas Markus Oehlen se consagra a este medio con una coherencia que sigue generando nuevas posibilidades de construcción pictórica.
De lo sonoro a lo silencioso y de vuelta
En su primera exposición en la Galería Pelaires de Palma de Mallorca, Markus Oehlen presenta un nuevo grupo de obras del año 2026. Los trabajos —principalmente acrílico y papel sobre lienzo— están marcados en un primer momento por una calma sorprendente.
Muchas de las superficies pictóricas parecen a primera vista reducidas, casi contenidas. Pero cuanto más tiempo se contemplan, más claramente emergen sus complejas estructuras internas.
Oehlen trabaja aquí con finos sistemas lineales, retículas y redes que recorren la superficie del cuadro. Estas estructuras recuerdan a notaciones gráficas, a cuadrículas digitales o a dibujos técnicos, aunque nunca permanecen puramente sistemáticas.
Una y otra vez son interrumpidas por intervenciones pictóricas: pequeños puntos de color, líneas delicadas o formas fragmentarias. Así surge un espacio pictórico que es al mismo tiempo preciso y sorprendentemente abierto.
Palimpsestos de la pintura
Muchas de las nuevas obras poseen una cualidad particular de estratificación. Funcionan como palimpsestos: superficies en las que se superponen diferentes capas del proceso pictórico.
Bajo la estructura visible aparecen órdenes secundarios: movimientos anteriores, esqueletos de imagen ocultos, huellas discretas de decisiones previas. La pintura se convierte aquí en un proceso temporal visible.
Precisamente estas estratificaciones sensibles y refinadas otorgan a las obras su singular delicadeza. Las imágenes no se revelan en una sola mirada; se despliegan lentamente, en el ritmo de la contemplación.
Espacios pictóricos abiertos
Las nuevas obras presentadas en la Galería Pelaires muestran una pintura de gran sensibilidad y concentración. Markus Oehlen desarrolla aquí espacios pictóricos que no son completamente abstractos ni claramente figurativos.
Más bien surgen superficies complejas y finamente estratificadas en las que se superponen diferentes niveles de percepción.
Sus cuadros permanecen deliberadamente abiertos. No son afirmaciones concluidas, sino espacios de posibilidad: configuraciones visuales frágiles en las que sistema e intuición, estructura e improvisación, orden y libertad se entrelazan.
La pintura no comienza con imagen, sino con movimiento.
De lo sonoro a lo silencioso y de vuelta.
Al sonido de la pintura.
Al sonido pictórico de Markus Oehlen.
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Markus Oehlen (Krefeld, 1956) vive y trabaja en Múnich. Estudió en la Kunstakademie Düsseldorf entre 1976 y 1982 y es miembro fundador del movimiento neoexpresionista alemán Junge Wilde (Nuevos Salvajes). Desde comienzos de los años ochenta irrumpió en la escena artística junto a una generación de creadores como Martin Kippenberger, Georg Herold y Werner Büttner, caracterizada por su postura crítica frente a la ideología dominante y por su rechazo a la pureza formal del minimalismo y el conceptualismo.
En los años setenta y ochenta, junto a su hermano Albert Oehlen y otros artistas, el grupo Junge Wilde defendió una pintura más vital, gestual y emocional, recuperando el espíritu contracultural y el caos expresivo que evocaba la tradición fauvista. Paralelamente, varios de sus integrantes participaron en proyectos musicales; Oehlen, profundamente vinculado al punk y a la experimentación sonora, formó parte de bandas como Mittagspause. La música —del rock y el punk a la electrónica y Karlheinz Stockhausen— ha sido una influencia constante en su concepción pictórica.
A lo largo de más de cuatro décadas, su práctica se ha extendido a la pintura, la escultura, el dibujo digital y la música. Su obra pictórica funciona como un palimpsesto de capas superpuestas con motivos diversos que generan un fuerte impacto visual. Influido por el Op Art, combina estructuras geométricas con curvas tensas y dinámicas que producen efectos ópticos en el espectador.
Aunque en sus inicios reconoció la influencia de Sigmar Polke, Oehlen ha mantenido siempre una posición independiente frente a las corrientes dominantes, incluso cuando fue asociado al expresionismo de los años ochenta. Su obra, a menudo vinculada a una sensibilidad post-pop, recurre a géneros clásicos como la naturaleza muerta, el paisaje o el retrato, pero evita la narrativa explícita. Prefiere sugerir atmósferas e intensidades ambiguas, desafiando al espectador a construir su propia interpretación.
Ha realizado exposiciones individuales en instituciones como la Künstlerhaus Hamburg; el Museum of Modern Art de Nueva York (junto a Georg Herold); la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (con Albert Oehlen); y la Kunstsammlung Chemnitz. Asimismo, ha participado en exposiciones colectivas en museos como la Nationalgalerie Berlin y el ZKM Karlsruhe, consolidando una trayectoria marcada por la experimentación constante y el cuestionamiento crítico de los límites de la pintura.
La Galeria Pelaires ha rebut una subvenció del Consell de Mallorca per a la realització d'aquesta exposició.
