Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información CERRAR
MANIFIESTO
Girbent

Inauguración: 15 de noviembre, 2025

Exposición individual de Girbent en el Pelaires Cabinet. 

Extracto de la conversaciónentre el crítico de arte Arturo Castro y Girbent (acerca de Manifiesto) que cierra el libro "Girbent: 21st Century paintings"

«Arturo Castro:

Manifiesto para una pintura del siglo XXI¿Síntesis cristalina de todo tu discurso estético o típica broma girbentiana?

Girbent:

Vaya, has ido directo al grano (risas). La verdad es que en Manifiesto todo lo he meditado con cuidado de manera que el público pueda interpretar las dos posibilidades

Parece obvio que hay una alusión directa a los manifiestos que jalonaron el siglo XX

Los manifiestos definieron el relato moderno.No por nada se le llama a la Modernidad indistintamente la época de las vanguardias o la época de los manifiestos

Fauvismo, Suprematismo, Cubismo, Surrealismo, Dadaísmo, Futurismo, Neoplasticismo, Expresionismo abstracto… ¿Manifiesto es un homenaje o una parodia a los manifiestos de la época moderna?

Podría ser, fíjate, incluso la parodia de una parodia…

No te sigo

Sabes que Lars Von Trier es uno de mis cineastas favoritos

Lo se… un entusiasmo que no comparto

Bueno, este debate lo dejamos para otra ocasión (sonrisa). Lo que te decía es que Lars Von Trier presentó en 1995, junto al también cineasta danés Thomas Vittenberg, el manifiesto DOGMA, un decálogo de preceptos a partir de los cuales el cine debía recuperar la pureza perdida de sus orígenes. Aunque el manifiesto Dogma 95 ha quedado como un hito en la historia reciente del cine, a mí me parece obvio que se trató de una gigantesca broma de artista (un bromista) genial

Dogma 95 era ya un guiño, o una parodia, de los manifiestos excluyentes de la Modernidad

Asumo que este ha sido mi referente a la hora de proponer Manifiesto. Por esto te decía lo de la posibilidad de que fuera el guiño de un guiño o la parodia de una parodia

Hay un interesante film de idéntico título al de tu propuesta: Manifiesto (Julian rosefelt, 2015) en el que todo lo que se dice en la película son fragmentos literales de diversos manifiestos del siglo XX… incluido, al final, el de Lars Von Trier

Lo he visto, un bello film a medio camino entre el videoarte y el cine. Todo este tema me interesa mucho porque como sabes defiendo que este panorama dogmático regido por continuos manifiestos se disolvió hace tiempo, aunque sufantasma sigue imponiendo, en según qué ámbitos, su tutela espectral sobre el arte de hoy. Pero la realidad es que este paradigma ha prescrito y los artistas nos movemos hoy -y me refiero sólo a libertad en este sentido preciso- en un panorama más despejado, donde todas las opciones están contempladas a priori, sin excluyentes criterios dogmáticos que nos digan qué es lo que tiene que hacer el artista, qué es arte y qué no lo es

Entonces, tu Manifiesto

Lo concebí como una propuesta en la que quedaran patentes algunas de las directrices fundamentales de mi discurso estético de estos últimos años, efectivamente… pero procurando que todo estuviera dominado por un patente espíritu lúdico

Lúdico y provocativo

Bueno, sí… y ligeramente provocativo (sonrisa)

Supongo que eres consciente de lo controvertido de algunos de los preceptos de tu decálogo

Lo soy. Pero es que la idea es suscitar controversia -aunque, eso sí, controversia exclusivamente artística- e incorporar al público a una conversación crítica. Con Manifiesto he querido poner en marcha una pequeña máquina de guerra para la refriega estética. Poner el foco en ciertas sutilezas, invitar a repensar ciertas cuestiones

Entiendo que también la pintura que ilustra tu decálogo -una réplica de "La venus del espejo" de Velázquez-pretende ser a su modo y bajo su apariencia amable otra modesta máquina de guerra, dicho utilizando tu propia jerga

Sí, en el sentido que los argumentos de mi ideario estánencarnados de algún modo en ella

Una innegable excelencia técnica al servicio de un exigente ejercicio de mímesis. Una repetición que cuestiona frontalmente lo central de la Modernidad: la originalidad, la novedad, la ruptura con la tradición...

Es una pintura que se muestra como una paradoja pintada y que representa bien mi envite: la búsqueda de una radical contemporaneidad eludiendo el recurso de la excursión a los márgenes del medio, del forzamiento de sus límites. Mi apuesta es la contraria: producir -por paradoja- una obra absolutamente contemporánea sin moverme un ápice del centro mismo del medio con que me expreso, utilizando la misma técnica, el mismo tema, la misma manera del (posiblemente) más grande de los maestros antiguos

Ya el título de la obra me parece muy significativo en este sentido: "Contemporary painting (No-Velázquez n° 2)". Me parece ver asomarse el Girbent de espíritu borgiano

No es ningún secreto mi fascinación por Borges

Repites una obra maestra barroca y la presentas como punta de lanza (a pesar de las apariencias) del arte más actual

Este es ni más ni menos mi envite. Pero independientemente de su función dentro del engranaje de la propuesta, defiendo esta pintura como la mejor de mi producción

Una afirmación en la que intuyo una cierta intención provocativa…

Una afirmación de la misma clase que la que hizo el novelista Javier Marias cuando aseguró que su traducción del Tristam Shandy de Sterne era el mejor de sus textos

Sea Manifiesto un modesto juego de salón, una broma o una declaración de intenciones artísticas en toda regla, no se si eres consciente de que puede que estemos ante el primer manifiesto artístico del siglo XXI

Lo dudo… pero no lo descarto (sonrisa)».

___

MANIFIESTO

DECÁLOGO PARA UNA PINTURA DEL SIGLO XXI

1.- La pintura es un medio artístico tan contemporáneo  -y potencialmente tan radical- como cualquier otro.

2.- La excelencia técnica no es ningún aval, pero tampoco debería ser un hándicap: es una herramienta afilada al servicio del artista para poder producir un determinado tipo de obras.

3.- Estamos en el siglo XXI, la época de internet y la IA. El contexto es otro respecto al del siglo XX, y también son otras las reglas del juego. En consecuencia, las peticiones de originalidad y de novedad constantes -inherentes al paradigma moderno- pueden ser rechazadas.

4.- No sólo todas las imágenes (fílmicas, fotográficas o pintadas) sino también todos los estilos -todas "las maneras"- están a disposición de un artista contemporáneo a la hora de plantear sus propuestas.

5.- En pintura, las copias no existen: todo son originales. Una pintura que repite otra pintura es una singularidad única e irrepetible. Quien afirme lo contrario es que no ha llegado muy lejos en su análisis.

6.- Una obra de un artista contemporáneo (serio) que repite una obra del pasado pintada a la manera de dicho artista del pasado es una obra de arte contemporáneo a todos los efectos.

7.- Una pintura del siglo XXI no tiene por qué expresar nada respecto a la vida del artista, cuyo objetivo debe ser la creación de un acontecimiento pictórico. Lo de la expresión vendrá por añadidura, en segundo plano, como un insalvable efecto colateral: un sutil "resto" adherido a la obra como un aroma.

8.- Una pintura del siglo XXI no tiene por qué contener ningún mensaje explícito ni ilustrar ninguna doctrina, ninguna ideología.

9.- Como obra de un artista, y no de un activista, el elemento que debe tener en cuenta una buena pintura del siglo XXI es la paradoja.

10.- El paradigma moderno ha prescrito: para leer correctamente una pintura del siglo XXI hay que ponerse las gafas adecuadas.

Transcripción del Manifiesto. Decálogo para una pintura del siglo XXI de Girbent, que se encuentra expuesto en el Palaires Cabinet.

____

Girbent (Sóller, 1969). Vive y trabaja en Sóller. En 1986 se matricula en la Facultad de Bellas Artes en Barcelona. Pronto abandona la universidad y durante un tiempo se deja ver por los ambientes bohemios de la ciudad mediterránea. Durante este periodo se dedica a ver cine (casi exclusivamente cine de autor y experimental) y a leer, sobre todo ensayo y filosofía.

En 1989 viaja a la extinta RDA y se matricula en la célebre Academia de Arte de Leizpig, donde le sorprende la caída del muro de Berlín. En 1990 exhibe sus primeras pinturas en la exposición colectiva The Wall, en un espacio alternativo y contracultural de la capital alemana.

Un año después abandona Alemania y viaja a México DF, donde explora las posibilidades del vídeo, grabando en los lugares que frecuentaron los Infrarrealistas, como el café "Quito" de la calle Bucarelli. En México sigue leyendo compulsivamente, pero su interés se ha desplazado del ensayo a la literatura: Borges, Gadda, Pessoa, Faulkner, Joyce...

Pasa los años 1992 y 1993 en Mérida, en la península del Yucatán.

Tras lo que considera su etapa mexicana de reflexión, regresa a su Mallorca natal e inicia su colaboración con la galería Horrach Moyá. Allí conocerá a Juan Antonio Horrach, que se convertirá en su galerista y representante durante los siguientes 25 años. Una muestra de lo fructífero de esta colaboración fue el ciclo de exposiciones PICTURES, cinco muestras individuales consecutivas que lo llevaron a ocupar en solitario las salas de la galería Horrach Moyá a lo largo de dos años, lo que devino un hito inédito en el panorama artístico de las islas Baleares. La celebrada VERMEER/GIRBENT fue la cuarta propuesta de este ciclo.

En 2020, OPUS NIGRUM, su exposición individual en el CAC Málaga, significó el reinicio de la actividad artística en España tras su suspensión por la pandemia del covid.

En 2024 empezó a colaborar con la Galería Pelaires con sus exposiciones individuales RECENT PAINTINGS y con una pequeña muestra en el Pelaires Cabinet LANDSCAPES (AFTER TARKOVSKY POLAROIDS). Con MANIFIESTO, inaugurada a finales de 2025 será la tercera exposición que realiza con Pelaires.