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REINERS WAHL
Jiri Georg Dokoupil

Del 4 de junio al 11 de septiembre, 2026

Primera exposición individual de Jiri Georg Dokoupil en Galeria Pelaires

El Estallido de la Burbuja

por Christoph Steinmeyer


¿Qué es la pintura?

Quizá nada más que estructura aplicada sobre un soporte. Materia organizada. Una relación entre color, tiempo, superficie, proceso y azar moldeada por la decisión estética.

Desde principios de los años ochenta, Georg Dokoupil explora los límites de las posibilidades de la pintura y ha creado una obra que escapa de manera consecuente a toda clasificación histórico-artística inequívoca. Una y otra vez, recurre a materiales y procedimientos que parecen al mismo tiempo arcaicos y experimentales. Si sus pinturas de hollín evocan inevitablemente la pintura rupestre, las huellas elementales de la producción de imágenes y los primeros intentos humanos de hacer visible el mundo mediante signos, sus pinturas de pompas de jabón revelan al mismo tiempo una alegría de descubrimiento casi infantil: la invención lúdica y, a la vez, extremadamente precisa de nuevas posibilidades pictóricas dentro de un medio desarrollado por él mismo.

Dokoupil no es solamente pintor, sino también inventor y descubridor. Inventor, porque desarrolla procedimientos que antes de él no existían de esta forma. Descubridor, porque esos procedimientos generan mundos visuales que ni siquiera para él permanecen completamente controlables y cuya apariencia definitiva solo se hace visible durante el propio proceso.

Hace más de treinta años Dokoupil desarrolló su técnica de las pinturas de pompas de jabón. Con ayuda de jabón y pigmentos recoge el color para transferirlo sobre el lienzo en forma de grandes burbujas llenas de pintura que estallan y dejan allí sus huellas. Guiados por su mano, mezclados y controlados mediante su propia "paleta de jabón", estos procesos permanecen sin embargo siempre expuestos al azar. No dirigir dirigiendo. Azar controlado. Caos guiado.

Son imágenes que aparentemente se pintan a sí mismas y que, sin embargo, jamás podrían existir sin él. Porque incluso allí donde el azar se vuelve visible, cada obra sigue dependiendo por completo de sus decisiones: del color, la densidad, el ritmo, el formato, la materialidad, la estructura de la superficie y del preciso instante de intervenir o dejar ir.

Precisamente ahí reside la posición singular de estas obras dentro de la historia de la pintura. Porque las imágenes de Dokoupil replantean de forma radical cuestiones centrales de la modernidad: el Action Painting se encuentra con el arte conceptual, el gesto expresivo con la serie, el punk con la meditación pictórica, la individualidad con la repetición y la no individualidad.

Y, sin embargo, estas obras escapan finalmente a cualquier categoría histórico-artística precisa. Más bien, las obras de Dokoupil son meta-imágenes. No muestran algo fuera de sí mismas, sino que convierten su propio proceso de formación en contenido. Aquí no se

representa ni se abstrae el estallido de una burbuja de color: ese acontecimiento real ES la imagen. Acción y motivo coinciden plenamente. La huella del color ES la huella de la burbuja. La mancha ES el acontecimiento. La imagen ES el proceso.

Precisamente por eso estas obras parecen al mismo tiempo abstractas y no abstractas. Carecen de figuración clásica y, sin embargo, no abstraen nada de una realidad exterior, porque motivo y aparición se vuelven idénticos. Una burbuja es una burbuja es una burbuja.

La pintura parece contemplarse aquí a sí misma en el instante de surgir. Y justamente en ello reside también la radicalidad singular de estas obras. Porque las imágenes de Dokoupil llevan la pintura a un punto en el que deja de ser primordialmente representación o expresión para convertirse en acontecimiento físico. El espectador no contempla una representación de movimiento, energía o azar, sino su huella real.

Así surgen mundos visuales de enorme presencia sensorial y, al mismo tiempo, de sorprendente precisión conceptual. Imágenes que remiten completamente a su propia materialidad y a su proceso de formación y que precisamente por ello despliegan una fuerza visual y emocional casi abrumadora.

Y cuando una de esas burbujas de color estalla sobre el lienzo, está llena de sorpresa. Quizá tan llena de sorpresa como debió parecerle aquella primera gota de agua al pulidor de lentes cuando la observó por primera vez a través de un microscopio.

Las imágenes de Dokoupil son como esa gota. No son la representación de un mundo. Sino el descubrimiento de una nueva posibilidad de verlo. La apertura de un mundo propio dentro de una burbuja llena de color.

¡Plop!


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Ji?í Georg Dokoupil  (Krnov, antigua Checoslovaquia, 1954) Tras la invasión del ejército soviético en Praga en 1968, huyó con su familia a Alemania.

Entre 1976 y 1978, Dokoupil estudió Bellas Artes en Colonia, Frankfurt am Main y en Nueva York, en The Cooper Union, con el artista conceptual Hans Haacke. Fue miembro fundador de los grupos de artistas alemanes Mülheimer Freiheit y Junge Wilde, surgidos a finales de la década de 1970 y principios de la de 1980. El grupo estuvo vinculado al legendario galerista Paul Maenz, quien organizó la primera exposición individual de Dokoupil en Colonia en 1982. En su estudio compartido en Colonia, en una calle llamada Mülheimer Freiheit, los Junge Wilde buscaron explorar una expresión contemporánea para su arte mediante un estilo neoexpresivo y figurativo, caracterizado por una pintura de colores intensos, temas tradicionales y una reacción frente al lenguaje intelectual y formalmente reducido del arte minimalista y conceptual. Dokoupil también fue profesor invitado en la Academia de Bellas Artes de Düsseldorf entre 1983 y 1984, y en Madrid en 1989.

Dokoupil desarrolló posteriormente un método de trabajo menos "salvaje" y más inusual, encontrando pronto una vía subjetiva radical basada en planteamientos individuales. Con su "pintura de libro", presentada en documenta 7 en Kassel en 1982, atrajo ampliamente la atención del mundo del arte. Desde entonces —además de las primeras exposiciones colectivas con Mülheimer Freiheit— su obra se ha mostrado en numerosas exposiciones individuales en galerías, museos y otros espacios culturales de todo el mundo.

Su obra ha sido objeto de numerosas exposiciones individuales en instituciones destacadas como el Osthaus Museum Hagen (2021, 2024), la Biblioteca Nazionale Marciana de Venecia (2024), Deichtorhallen de Hamburgo, el Museu de Arte Moderna de São Paulo, el Palacio de Velázquez en Madrid, el Museum Moderner Kunst Stiftung Ludwig de Viena y el Groninger Museum, entre otros. Asimismo, ha participado en importantes exposiciones colectivas internacionales como la Bienal de Venecia (1987), documenta 7, la muestra Zeitgeist en Berlín (1982) y la Bienal Internacional de Jinan (2022).

A lo largo de su carrera ha recibido reconocimientos como el Lovis Corinth Prize (2012) y el Karl Ernst Osthaus-Preis (2024).

Su obra forma parte de importantes colecciones públicas internacionales, entre ellas el Centre Pompidou de París, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, el Hamburger Bahnhof de Berlín, el Museum Ludwig de Colonia, el Kunsthaus Zürich, el Boijmans Van Beuningen de Rotterdam y el Hammer Museum de Los Ángeles, así como numerosas instituciones en Europa, Estados Unidos y Asia.



La Galeria Pelaires ha rebut una subvenció del Consell de Mallorca per a la realització d'aquesta exposició.