Para esta exposición en Pelaires Cabinet, he querido reflexionar sobre el trabajo pasado y recordar aquellas cosas que encontré placenteras durante el proceso. Creo que en algún punto perdí el equilibrio, ya sea por mudarme a un nuevo país o por experimentar con nuevos materiales y técnicas. Necesitaba reflexionar y recordar lo que me llevó a este momento presente. La progresión es importante. No obstante, puedes perderte en el camino y olvidar tus intenciones iniciales. Kathryn Macnaughton

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Kathryn Macnaughton
Past Pleasures

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Pelaires Cabinet presenta la primera exposición individual en España de la artista canadiense Kathryn Macnaughton (Toronto, 1985).


La muestra incluye una selección de 10 pinturas abstractas en diferentes formatos que permanecerá abierta del 2 de diciembre de 2022 al 28 de enero de 2023.

Para esta exposición en Pelaires Cabinet, he querido reflexionar sobre el trabajo pasado y recordar aquellas cosas que encontré placenteras durante el proceso. Creo que en algún punto perdí el equilibrio, ya sea por mudarme a un nuevo país o por experimentar con nuevos materiales y técnicas. Necesitaba reflexionar y recordar lo que me llevó a este momento presente. La progresión es importante. No obstante, puedes perderte en el camino y olvidar tus intenciones iniciales.
Estas pinturas, ricas en capas, son un nuevo enfoque de mi trabajo anterior. El proceso es un aspecto esencial. Ahora, con una mayor comprensión de mi práctica y más experiencia, estas pinturas actúan a modo de modificación del pasado. La obra adopta los mismos elementos que mi trabajo anterior, creando composiciones que ondean y fluyen. La desarrollo en capas y amontono lavados abstractos que parecen ingrávidos con formas contundentes.

Hay dos etapas en el proceso que se basan en técnicas yuxtapuestas, pero que a la vez crean un equilibrio. La aplicación de los lavados requiere un enfoque intuitivo. Estos lavados expresivos acaparan todo mi cuerpo. Es una etapa muy física del proceso. Me desplazo sobre el lienzo para saber cuándo hay que añadir más pintura, limpiando e inclinando la tela.

Los lavados se entrelazan en los lados para crear volumen y aportar un toque escultural a los cuadros. La obra es ingrávida y toma forma a través de la superposición de colores. Una paleta «lisboeta». Muy inspirada en el entorno que me rodea y en los degradados influenciados por los cielos.

La artista canadiense Kathryn Macnaughton mezcla hábilmente la pintura figurativa con una combinación de expresionismo abstracto, abstracción geométrica e incluso las convenciones del bodegón pintado en una declaración poética. Aquí, estas formas de figuración y bodegón se han aplanado, al igual que sus equivalentes más abstractos, para enfrentarse al plano frontal del lienzo. En este sentido, el lienzo (y el procedimiento analógico de la mano de la artista) hace referencia a la pantalla del ordenador y al control digital, donde estas piezas empiezan a tomar forma inicialmente. La artista afirma: «Quería que mis obras digitales parecieran crudas y hechas a mano, pero ahora que hago cuadros "físicos", mi intención es crear la ilusión de que la obra es digital».

Macnaughton, que se formó y trabajó como diseñadora gráfica, utiliza este tipo de «compresión digital» en su favor. Al hablar de su obra, es inevitable utilizar un lenguaje típicamente postanalógico: enmascarado, superposición, bloques de color, silueta. En este caso, estos conceptos se combinan con movimientos expresivos más románticos: un garabato baila sobre un busto, delineado en silueta, que guía la mirada del espectador alrededor de las curvas aplanadas del mismo modo que se guía el dedo por un mapa. La obra alberga simultáneamente una sensualidad acorde con los temas de género: como sugerencias de curvas femeninas que juegan a las sombras y se muestran como recipientes o cortinas que guían la mirada, pero también oscurecen y revelan el plano pictórico mientras salpicaduras y curvas pictóricas saltan detrás y delante del plano pictórico. Pero también lo masculino, que hace referencia a la arquitectura brutalista y modernista: la austeridad y las cualidades monolíticas de la forma y la línea, o quizás incluso los ángulos pronunciados de los cactus en el desierto. Vemos referencias que van de Robert Morris a Georgia O'Keefe, de Diebenkorn a DiChirico, e incluso una descarada referencia a los dibujos altamente estilizados de Patrick Nagel (más conocido coloquialmente como el artista que hizo de los «dibujos» de Playboy un icono durante toda la década de los 80). Por tanto, la obra trabaja en polaridades: marcas analógicas y postanalógicas (es decir, lo pictórico y lo digital); femenino y masculino; pragmatismo y romanticismo; expresividad y ofuscación; luz y oscuridad. Hay una sensación de teatralidad en sus revelaciones, y es, en todos los sentidos, un descarado juego de luz y oscuridad frente a la forma y la técnica, como el boxeo con la sombra propia, un arte de dominio individual y delicado.

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4/12/2022